ejemplo

PORH

El ordenamiento del recurso hídrico es el instrumento por excelencia, llamado a ser el articulador de todos los principios, normas y mecanismos orientados a la gestión eficaz de la minimización de riesgos asociados con la calidad, la escasez y el agotamiento del recurso hídrico, el manejo de conflictos; optimización o en su defecto racionalización de la oferta hídrica, el control de la demanda, pero ante todo, a propiciar “comunidad” en torno a los atributos y relaciones de la gente y la institucionalidad competente con el recurso hídrico en una zona claramente determinada por la AAC.

En relación con la administración del recurso hídrico, atendiendo también a las capacidades institucionales y las condiciones del recurso en la jurisdicción de cada autoridad ambiental competente, dicha administración debe partir de la ordenación del recurso, es decir de la consideración de la oferta (cantidad y calidad de aguas superficiales y aguas subterráneas), la demanda (usuarios legales y usuarios de hecho del recurso tanto para aprovechamiento como para vertimientos) y el balance hídrico respectivo (modelación de la fuente, caudal ecológico, disponibilidad del recurso -accesibilidad y asequibilidad-). Esta ordenación del recurso debe determinar los usos del mismo (destinación y los objetivos) e identificar los conflictos por acceso ya sean existentes o potenciales. En caso de existir o preverse posibles conflictos futuros, la autoridad ambiental deberá optar por reglamentar la respetiva corriente hídrica distribuyendo y asignando el caudal disponible (concesiones de agua) y otorgando los permisos de vertimientos correspondientes. En caso contrario, es decir cuando no existan conflictos ni actuales ni potenciales, la autoridad ambiental competente podrá continuar administrando el recurso hídrico a través de concesiones de agua y permisos de vertimientos individuales (MAVDT, 2010).

 

Decreto 3930 de 2010

De acuerdo con lo establecido en el Decreto 3930 de 2010, se entiende como Ordenamiento del Recurso Hídrico, el proceso de planificación del mismo, mediante el cual la autoridad ambiental competente:

1. Establece la clasificación de las aguas.

2. Fija su destinación y sus posibilidades de uso, con fundamento en la priorización definida para tales efectos en el artículo 41 del Decreto 1541 de 1978.

3. Define los objetivos de calidad a alcanzar en el corto, mediano y largo plazo.

4. Establece las normas de preservación de la calidad del recurso para asegurar la conservación de los ciclos biológicos y el normal desarrollo de las especies.

5. Determina los casos en que deba prohibirse el desarrollo de actividades como la pesca, el deporte y otras similares, en toda la fuente o en sectores de ella, de manera temporal o definitiva.

6. Fija las zonas en las que se prohibirá o condicionará, la descarga de aguas residuales o residuos líquidos o gaseosos, provenientes de fuentes industriales o domésticas, urbanas o rurales, en las aguas superficiales, subterráneas, o marinas.

7. Establece el programa de seguimiento al recurso hídrico con el fin de verificar la eficiencia y efectividad del ordenamiento del recurso.

El ordenamiento del recurso hídrico está definido como la destinación de las aguas en forma genérica bajo parámetros de calidad para los diferentes usos, se fundamenta en el marco normativo y en la regulación establecida a partir del decreto 2811 de 1974, mediante el cual se le asigna al Estado la responsabilidad de garantizar la calidad del agua para consumo humano y en general para las demás actividades en las cuales su uso sea necesario.

Como se deriva del marco normativo desarrollado en el capítulo anterior de este módulo, tanto el ordenamiento como la reglamentación del recurso se encuentra establecida inicialmente a partir del Código de los Recursos Naturales y desarrollada respectivamente en los decretos 1541 de 1978 y 1594 de 1984, conformando conceptualmente la base primaria de la planificación del recurso.

Plan en el ciclo de calidad y el mejoramiento continúo